La toma de macondo

En agosto de 1984 el M-19 se tomó Yumbo, un municipio aleñado de Cali y epicentro industrial de la región con altos índices de desigualdad. Ana María y Jaime, una pareja residente de este municipio cuenta la historia desde la orilla del movimiento desmovilizado.

aime se escondió en la iglesia y esa misma noche regresó a su casa. En realidad, a ninguno de los combatientes les había pasado mayor cosa; sólo uno de ellos, un extranjero, falleció al intentar saltar la tapia del cuartel de policía. Como diría días después Álvaro Fayad, fue la población civil la que pagó a sangre y fuego, la entrada del ejército. 

Durante la toma cayeron dos civiles, el primero al intentar huir despavorido recibió un disparo y el otro fue un hombre que se negó a detenerse en su automóvil en la entrada de la ciudad y le dispararon. El saldo de muertos por parte del